9 ene. 2014

Análisis Ryse Son of Rome


Crytek ha sorprendido a todos desarrollando un juego basado en la antigua Roma cuando nos tiene acostumbrados a juegos futuristas


Comenzaremos con una cinemática que nos muestra un palacio que se cae a pedazos y un emperador pidiendo clemencia por su vida. Nerón Augusto Germánico está viendo como su ciudad está siendo masacrada y no puede hacer nada por impedirlo. En este momento cogeremos a Marius Titus y empezaremos a matar cruelmente a los bárbaros que se interpongan en nuestro camino.
Para ayudarnos con los movimientos del personaje comenzaremos con un breve pero completo tutorial donde nos mostrarán o más bien nos enseñara a usar los movimientos básicos para ir avanzando en el juego. Lo primero que nos mostrarán serán las ejecuciones que están marcadas de una forma curiosa. A la hora de hacer el o los golpes finales los enemigos tomará una aureola de color azul o amarillo y nosotros tenemos que pulsar el botón con tal color para hacer el golpe y finalmente si hacemos bien la ejecución se nos dará un bonus, por ejemplo, lo primero que veremos es un bonus de regeneración de salud. Los combos no son obligatorios por supuesto pero siempre será más que recomendables de hacer tanto por los bonus que nos dan como por las escenas que nos muestran.



Si habéis comenzado el juego y ya habéis pasado este punto prepararos porque no es para débiles. Las escenas de batalla y la cinematográfica no se cortarán a la hora de mostrar pinchazos de espada, sangre, huesos rotos y demás, como he dicho, no es un juego para débiles.



El tutorial no termina ahí, también nos irá mostrando comandos que podremos hacer con Kinect aunque siempre está la opción de hacerlos manualmente: ¡Disparad una Salva!




Interactuar con el entorno será un lujazo. Comenzaremos a disfrutar con ello nada más coger la ballesta con flechas ardiendo veréis de lo que hablo. Nos pondremos a destrozar todo y acabar con los enemigos haciendo arder todo lo que podamos.