3 ene. 2014

Analisis Dead Rising 3


Los zombies nunca nos abandonan y han tardado poco en llegar a las consolas de nueva generación con Dead Rising 3 en exclusiva para Xbox One



Todo comienza cuando en Los Perdidos, California se desata una infección zombie que hace que la ciudad se declaré como zona catastrófica y tenga que iniciarse la evacuación. En 24 horas los aviones comienzan a bombardear la ciudad, y en menos de dos días ya no se espera vida dentro de la ciudad. Pero como es de suponer, no es así, porque nuestro protagonista, Nick, sí esta con vida y dentro de Los Perdidos. Nuestra misión será ayudarlo a salir con vida.




Para los que pasasteis del Dead Rising 2 a este modo no os preocupéis por los guardados, ya que incluye guardados automáticos, era bastante frustrante cuando te mataban dentro del juego y si no habías pasado por un servicio para guardar te ibas al último punto de guardado donde muchas veces perdíamos mucha parte de historia que a habíamos realizado. Es cierto, que en Dead Rising 2 Off the Record si arreglaron ese problema, pero bueno era un comentario para que juguéis tranquilos. El modo historia nos dejará elegir el capítulo en el que queramos jugar, siempre y cuando hayáis pasado al menos una vez por él, por lo que al comenzar el juego sin más opciones tendremos que comenzar una partida nueva.




Dentro del modo historia contaremos con varias opciones, estilos de juego de Matchmaking o jugar solo. Estos modos serán buenos para ayudar a que otro jugadores se unan a tu partida, aunque tienes que elegir un modo para comenzar podrás ir cambiándolos según te apetezca en el menú de pausa durante el juego. ¿Qué modos tenemos? Pues tenemos complecionista, donde diremos a los demás jugadores que lo que buscamos es explorar el juego completo y desbloquear todos los logros; carrera rápida, si solo nos interesa la misión principal; casual, si solo buscar pasar un rato o no eres muy experto en el juego; experto, si nos consideramos muy buenos y solo queremos jugar con gente que realmente domine el juego; o la opción de un jugador, donde no buscamos ayuda ni compañía.