7 dic. 2015

Reportaje: Gumiparty

EL EVENTO NO DESCANSABA NI DE NOCHE, LA LAN PARTY MOVÍA A GENTE A TODAS HORAS.



Quién me diría que un evento mitad LAN Party se convertiría en uno de los mejores eventos del año. Un evento familiar, donde al final todos nos conocimos y donde no faltaron los concursos, sorteos e invitados de reconocimiento nacional. ¿Queréis saber por qué? Pues adelante con el reportaje de la Gumiparty:


Viernes tarde, salir del trabajo, coger las cosas y echar kilómetros. ¿Y Ángel? En casa, esta vez no me acompaña. En su lugar viene Adhy, cosplayer y amiga, y que de hecho es la culpable de que me esté yendo a Extremadura tan poco tiempo después del Japan Weekend de Madrid. Llegamos allí de noche, pero no hay problema,el evento tiene un horario muy extenso de apertura y el alojamiento es allí mismo, en la acampada que han improvisado. El suelo es de cemento rígido, pero por suerte ya todo el mundo lleva las tiendas autoplegables y ya no se usan las clásicas de varillas y sujeciones metálicas. Aun así estamos bajo techo cubierto, por lo que algunos duermen sólo con su saco o colchón.

Pero no tardé en desenfundar la cámara, pues la diseñadora Tamara Ferrero hacía un desfile a las 22 horas de su colección de “Complementos y Lolitas” y no quería perdérmelo. No eran modelos profesionales, pero tampoco era una pasarela profesional. Ellas disfrutaron, el público disfrutó, y poco después se cerraban las puertas al público y comenzaba la fiesta dentro. La distribución del evento se realizaba en dos pabellones. Uno, acristalado, para la zona de tiendas y el escenario, y el segundo, más tosco y dedicado a la LAN Party y a los diversos campeonatos que se realizaron allí, pasando por juegos de mesa como las clásicas Magic o colonos de Catán y por supuesto videojuegos: Counter Strike, Fifa, Smash Bros., ninguno de los clásicos multijugador faltaron a la cita. Todo anunciado por megafonía para que nadie se olvidara.

El primer día las fuerzas no me dieron para mucho más que un rápido vistazo, desplegar la tienda de campaña y el saco de dormir, y tratar de descansar todo lo posible. Las luces 21se apagaban a la 1:30, pero la LAN Party no descansaba. He de reconocer que me desperté varias veces en la noche. No todo el mundo descansaba, y daba igual que fuera más temprano o más tarde, seguías escuchando gente. Pero dormí lo suficiente para despertarme fresco a la mañana siguiente, probar las duchas, montadas en casetas de obra con sus termos de agua caliente – todo un detalle – lavabos, y demás detalles. Tras la ducha fui directo a desayunar algo a la cafetería instalada en el pabellón de los torneos y la party, y me sorprendí: acostumbrado a los precios de Madrid, y más aún en un recinto ferial, desayunar por tan poco dinero me parecía increíble.


Luego hablando con los dueños de la restauración me explicaron que la organización no les cobraba por estar allí, a diferencia de lo que suele ocurrir en Madrid y otras grandes superficies de eventos, por lo que no tenían que encarecer los precios, sólo abastecer a los asistentes. Comida casera y muy rica a muy buen precio, no se podía pedir más. Cabe destacar que el hecho de que el evento no fuera de los más grandes del año no quita para que el calendario estuviera repleto de actividades todo el fin de semana. Talleres de cosplay, patronaje, cómo iniciarse en el mundo de Youtube, charlas con los dobladores de Dragon Ball, entre otros, los organizadores comentando sus visitas anuales a Japón y respondiendo las dudas de la gente sobre las costumbres y el estilo de vida de allí… no había tiempo para aburrirse.

Y por supuesto, para no romper la tradición, se celebró el tradicional concurso de cosplay el sábado por la tarde, en el escenario principal. El evento se llenó de gente en ese momento, y a pesar del gran ambiente que había, el aire acondicionado del edificio acristalado falló, provocando un efecto invernadero que sumado a la cantidad de gente que nos agrupábamos junto al escenario la temperatura se hiciera complicada de soportar. Los organizadores no obstante informaron de la posibilidad de asistir a toda persona que debido a las circunstancias se pudiera sentir indispuesta, pero el concurso transcurrió sin problemas.

El nivel fue bastante bueno, ya que el premio para el ganador era un viaje a Japón, por lo que la gente presentó trabajos bastante cuidados para poder llevarse el premio. Los ganadores se anunciaban el domingo por la tarde, por lo que me quedé con las ganas de saber el resultado. Tras el concurso, tocaba relajarse y descansar y eso hicimos, encargar comida a domicilio de un Telepizza que ofrecía ofertas especiales a los asistentes al evento, y disfrutar de la cena mientras nos quedábamos por segundo día sólo los que allí nos alojábamos.


Teníamos otra amiga en la LAN Party a la cual hicimos compañía hasta entrada la noche, y servidor se marchó a descansar, o al menos intentarlo.Reconozco que la segunda noche dormí mejor, supongo que bien por el cansancio o bien por acostumbrarme al ruido ambiente. El tiempo era muy agradable, tanto de día como de noche, por lo que no había problemas de calor ni de 27frío, más allá de lo sufrido por circunstancias imprevistas la tarde anterior. Ya de mañana, tras la rutinaria ducha y desayuno, repasamos el horario del día. La cosplayer Wilbur tenía un taller de estilización de pelucas, más tarde el youtuber Kiba daba una charla sobre iniciación al mundo de los vídeos, y posteriormente había una charla con los organizadores sobre los anteriores viajes a Japón. Ya que no había que preocuparse por el cosplay – a pesar de que yo iba de príncipe Eric, de La Sirenita – podíamos disfrutar del evento.

Los torneos del día no me llamaban, ya había participado el día anterior en el de Fifa 16 con desastroso resultado: nota mental, no participar en un torneo de un juego que no has probado, aunque sea una versión moderna de uno que conoces bien.Seguimos haciendo tiempo y disfrutando de las hamburguesas, bocadillos, croquetas y tortilla ofrecidos por la cafetería, y por la tarde se fue llenando de nuevo paulatinamente el evento de gente, pensando en la clausura que comenzaba a las 20 horas, donde se realizaba la entrega de premios de todos los torneos, concurso de cosplay incluido, y un montón de sorteos con premios muy interesantes como consolas, que me dio mucha rabia perderme. Agradezco de corazón a la organización que no pusieran hora tope para la recogida de tiendas y pudiéramos dejar todos los trastos y el equipaje hasta la hora de marchar, para no vernos obligados a meter todo en el coche por la mañana corriendo.

Servidor tuvo que marcharse cuando la ceremonia iba a dar comienzo porque me esperaban dos horas y media de viaje, amén de trabajar bien temprano el lunes, pero dejé a mi compañera con su amiga disfrutando del cierre del evento.

Haciendo balance del evento, que no es tan pequeño como puede parecer (y el hecho de que lleven once ediciones organizadas, y cada vez crezcan más, es gran prueba de ello) el ambiente que allí se vive es genial. Cercanía, hablar con todo el mundo, poder participar en un montón de torneos y talleres en tan poco tiempo, al final se hace corto. Un aplauso a la organización por esforzarse en traer a invitados de categoría como Prnze o Kiba, o cosplayers como Nebulaluben o Wilbur, que siempre hacen la delicia de los amantes de este hobby. Otro aplauso por el esfuerzo en asegurarse año tras año en poder ofrecer unos premios suculentos, destacando entre ellos el viaje a Japón, y todos los sorteos. Y un tercer aplauso porque han conseguido enamorarme y hacerme querer volver, que teniendo en cuenta la de eventos que he visitado a lo largo del año, es toda una hazaña. Os espero en la XII edición de la Gumiparty, en Plasencia, Extremadura. Y los organizadores seguro que también os esperan.