7 ene. 2016

Análisis Elite: Dangerous

LA VUELTA DE UNA SAGA CLÁSICA PERO TOTALMENTE RENOVADA

Tras unos cuantos años de parón parece ser que la exploración espacial está teniendo un resurgimiento en la nueva generación de consolas con varios títulos en desarrollo y algunos que ya han salido al mercado, como Elite: Dangerous, el retorno de una saga con un gran número de seguidores que podríamos decir que inauguró el género de la exploración espacial tal y como lo conocemos hoy.


En Elite: Dangerous nos encontramos en nuestra Via Lactea recreada lo más cercana a la realidad posible basándose en datos científicos dentro del conocimiento actual del espacio que nos rodea y el resto de suposiciones e hipótesis que aunque no han sido probadas son de las más reconocidas a día de hoy. Nos encontraremos en el año 3300 y comenzaremos nuestra aventura con una nave de baja calidad y mil créditos. A partir de ahí tendremos que buscarnos la vida en el espacio para conseguir mejoras, comprar nuevas naves y mejores y explorar todos los rincones de nuestra galaxia de la forma que que ramos.

Pues en Élite: Dangerous han querido darnos toda la libertad posible, de modo que si queremos podemos ser traficantes, bandidos, mercenarios cazarrecompensas o simples comerciantes, entre otros, todo dependerá de nuestra forma de jugar y nuestras elecciones.

En principio el juego será todo familiarizarnos con nuestra nave y con los controles del juego que pueden ser un poco complicados al principio, pero una vez que lo hayamos conseguido el borde de la galaxia será nuestro límite, y es un límite muy amplio, con más de 150.000 sistemas para explorar Una vez que ya controlemos los controles podremos hacer lo que queramos, dedicarnos a explorar, conseguir recursos de cualquiera de las formas disponibles o, para mí la mejor forma, al menos al principio, realizar misiones que nos ayudarán a familiarizarnos con nuestro entorno y con la personalidad del juego en sí, además de conseguir unos cuantos créditos. Las misiones no tienen demasiada variedad de momento, serán las típicas de llevar un cargamento de un sitio a otro, conseguir un material en concreto o cazar a unos piratas, por ejemplo.

Uno de los puntos fuertes que podemos encontrar es el sistema de control del juego que es podemos modificar como queramos, además de poder usar bastantes periféricos, como el ratón y teclado, mandos, u otros más sofisticados como un buen joystick o las gafas de RV Oculus Rift.En lo que respecta a la parte gráfica no hay mucho que discutir pues todo ha sido muy bien cuidada, desde la cabina de las naves, pasando por las estaciones espaciales (aunque a este respecto cabe decir, que al menos de momento.

Conclusión:

A pesar de que se trata de un MMO, ahora mismo no da la sensación de serlo, pero a medida que pase el tiempo y más jugadores vayan uniéndose al viaje por la Vía Láctea, más se irá desarrollando y más cambios tendrá tanto en la economía virtual como en otros aspectos del juego. En definitiva si lo que te gusta es la exploración espacial o los simuladores, este es tu juego, si no, mi consejo es que al menos lo probéis y casi sin ninguna duda os acabará gustando.